sábado, 23 de febrero de 2013




Acomodar una alacena es desordenar el mundo.

Conforme pasa el tiempo uno va prefiriendo
ser un monstruo a un cazador-
Siempre fuimos un árbol, siempre tuvimos en lo más profundo las raíces, desde aquel día en que Y. y yo nos encontramos sentados, el uno al lado del otro, por casualidad, dejamos profundas todas nuestras cosas.
Así debería ser siempre el amor, aunque me atrevo a llamar amor a algo que quizá sea más que eso o menos, todo depende de qué época de nuestras vidas estemos contando, él, por ejemplo, no mencionó nunca esa palabra, yo, sin embargo, era lo único que sabía de memoria.

domingo, 10 de febrero de 2013

Como por arte de magia todo termina como inicio: sin razón.
Uno viaja, siempre viaja de un lado para otro, a veces nos vamos, regresamos, huimos, llegamos, vivir es viajar

miércoles, 6 de febrero de 2013

Mudanza

Ahora que dentro de cada caja guardo el tiempo,
cuando me aseguro que en la maleta vaya el mar 
y el cielo
y miro desde aquí arriba
esta ciudad en llamas,
este incendio que no para,
pienso que mi mudanza es incompleta
porque he dejado sembrado ya
un poco de mí,
me llevo ya, un poco de esto. 
¡Que alguien me devuelva a Y.!
Que alguien me devuelva su aroma al despertar en sábado
sus ojos llenos de telarañas y su boca delgada,
completamente delineada de amor.