jueves, 27 de diciembre de 2012
lunes, 10 de diciembre de 2012
Eugenio Montejo
La tierra giró para acercarnos
La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.
domingo, 9 de diciembre de 2012
jueves, 6 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Cántico.
El ave callada deja que el viento cante una canción
que sale de sus plumas.
¿qué es la melodía si no
el oído buscando asilo en el mundo?
Hasta el silencio suele ser canción cuando cansado
el cuerpo no quiere más que un desierto
y cuando el cuerpo pide selva o sabana
abre la voz
y deja que el sonido baile
y cante
y diga: éste es el mundo y también de ésto se vive
de este juego absurdo de rol,
jugamos a ser panteón
y a ser costa nocturna con mujeres que convertimos en música
con aves que convertimos en casa.
El ave callada deja que el viento cante una canción
que sale de sus plumas.
¿qué es la melodía si no
el oído buscando asilo en el mundo?
Hasta el silencio suele ser canción cuando cansado
el cuerpo no quiere más que un desierto
y cuando el cuerpo pide selva o sabana
abre la voz
y deja que el sonido baile
y cante
y diga: éste es el mundo y también de ésto se vive
de este juego absurdo de rol,
jugamos a ser panteón
y a ser costa nocturna con mujeres que convertimos en música
con aves que convertimos en casa.
Es acaso esta fuerza inesperada que me va recorriendo el cuerpo la que me obliga a besar tu boca,
yo no sé que tiene tu espalda que me ata y sin esfuerzo me lleva a su limite y nos convierte y a ti, en especial, te ilumina y tu sombra se vuelve otro cuerpo y tu voz se convierte en melodía y exploto, explotamos, mi amor, porque de tu sombra salen luces y estrellas y mi cabello te cubre la cara para después pausar, pausar la voz hasta terminar tendido, mirando el cielo, sabiendo que es la historia que no tiene final y que vive en tu mente y en mi mente, en esos deseos hondos que nos persiguen cuando nos escribimos, porque entre tú y yo sólo hay palabra, una palabra que se borra y se re-escribe y busca un nuevo papel donde plasmarse y quedarse ahí, para siempre.
yo no sé que tiene tu espalda que me ata y sin esfuerzo me lleva a su limite y nos convierte y a ti, en especial, te ilumina y tu sombra se vuelve otro cuerpo y tu voz se convierte en melodía y exploto, explotamos, mi amor, porque de tu sombra salen luces y estrellas y mi cabello te cubre la cara para después pausar, pausar la voz hasta terminar tendido, mirando el cielo, sabiendo que es la historia que no tiene final y que vive en tu mente y en mi mente, en esos deseos hondos que nos persiguen cuando nos escribimos, porque entre tú y yo sólo hay palabra, una palabra que se borra y se re-escribe y busca un nuevo papel donde plasmarse y quedarse ahí, para siempre.
sábado, 1 de diciembre de 2012
viernes, 30 de noviembre de 2012
Sube
al vagón y como si lo esperara, el rincón al lado de la escalera de emergencia
está vacío para Ramiro, corre y se acurruca en ese espacio para dormitar, su
cuerpo sabe cuánto tiempo tiene permitido cerrar los ojos para abrirlos hasta
las próximas seis estaciones y bajar adormilado, sus ojos medio abiertos van
dejándose llevar por las personas, camina más despacio que todos, la gente lo
empuja de un lado a otro hasta que como su fueran olas lo instalan frente a la
salida.
Sale.
Mira la calle llena de gente que corre de un lado a otro por la lluvia, él opta
por caminar a la orilla mirando cada una de las tiendas que siempre mira, la
misma muestra de pasteles secos y roídos por el tiempo en la pastelería, los
mismos zapatos en el estante de la zapatería.
Su
calle, una calle llena de árboles esconde su casa, una pequeña casa de una
planta, con dos macetas medio secas al frente, Ramiro podría decir cuántas
hojas tiene cada árbol, cada cuánto crece el pasto y la vez que ha llegado a
estar más alto en toda la vida, ha caminado treinta y cuatro años por la misma
calle, es decir ha visto ese pasto y esos árboles unas doce mil cuatrocientas
diez veces, aprendió a caminar en esa calle, cuando sus padres murieron la casa
pasó a su nombre.
Al
llegar a la casa, se detiene un poco, la mira, sabe que color hay debajo del
nuevo color de las ventanas, su ropa tirando gotas de agua hace que su piel se
erice, camina, se asoma a la ventana, su mujer pasa un trapo por la mesita de
vidrio que está en medio de los sillones, la mira por un rato y luego se
dispone a abrir la puerta, acicala su camisa húmeda, se lava las manos con un
chorro de agua que cae del desagüe, se pasa las manos húmedas por la cabeza, su
cabello está más mojado que sus manos pero la costumbre lo manda.
Cuando
está a punto de dirigirse a la entrada algo lo impulsa a sentarse, se da cuenta
que desde que era un joven no se sentaba en la banca que pega a la ventana,
observa las plantas y cuenta las tres flores que le quedan, un botón que está
brotando, según sus cálculos no había brotado un botón en más de un mes, piensa
que sería bueno cambiar el color de las ventanas y comprar nuevas cortinas, un
golpe lo hace voltear, su mujer desde adentro le hace un gesto y lo llama con
el mano.
Ramiro
se levanta y abre la puerta, como siempre, está abierta.
Tu padre guardó silencio. Mi padre guardó silencio. Tu madre ausente si hubiera estado ahí también hubiera guardado silencio. Mi madre lloró, sus lágrimas fueron el único sonido que estremeció el cuarto. Tus ojos estaban callados pero de tu boca salían un sin fin de palabras, yo no estaba allí pero me han contado que tus manos impotentes por no tenerme optaron por llorar, las tiraste al piso al mismo tiempo que tiraste al piso tu cuerpo y tu cabello y tus ojos y te deshiciste de todo tú.
Todos los demás empezaron a hablar, una vela se prendió y después otra y así sucesivamente hasta rodear tu cuerpo y mi cuerpo que se encontraban en un plano que ya no era de los demás sino nuestro, sólo de los dos, ya sin ti y contigo empezamos a caminar por otro lugar que no era la muerte si no el tiempo.
Todos los demás empezaron a hablar, una vela se prendió y después otra y así sucesivamente hasta rodear tu cuerpo y mi cuerpo que se encontraban en un plano que ya no era de los demás sino nuestro, sólo de los dos, ya sin ti y contigo empezamos a caminar por otro lugar que no era la muerte si no el tiempo.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Dijo Y.
En cada día existe una hora que se cataloga como la noche del día, la oscuridad de la luz, aunque cuando digo oscuridad me refiero a un dolor, a una soledad menos intermitente, un callejón sin salida del día. Como cuando el gato maúlla y busca el calor y sólo encuentra un viento helado que le eriza las orejas y su cola se mueve, se mueve entre los patios y entre los techos, el gato corre para no darle su lugar al frío, el gato corre para escapar de su realidad pero hasta en la más lejana orilla el aire lo alcanza y lo recorre, lo condena a la helada tortura de la verdad. El clima siempre a sido el némesis del gato, pobre de aquél que crea que es un perro porque entonces nunca a sufrido la realidad de un minino solo, de un minino en lo alto de la casa, en lo más cercano del viento, en lo profundo de la noche y el frío.
En cada día existe una hora que se cataloga como la noche del día, la oscuridad de la luz, aunque cuando digo oscuridad me refiero a un dolor, a una soledad menos intermitente, un callejón sin salida del día. Como cuando el gato maúlla y busca el calor y sólo encuentra un viento helado que le eriza las orejas y su cola se mueve, se mueve entre los patios y entre los techos, el gato corre para no darle su lugar al frío, el gato corre para escapar de su realidad pero hasta en la más lejana orilla el aire lo alcanza y lo recorre, lo condena a la helada tortura de la verdad. El clima siempre a sido el némesis del gato, pobre de aquél que crea que es un perro porque entonces nunca a sufrido la realidad de un minino solo, de un minino en lo alto de la casa, en lo más cercano del viento, en lo profundo de la noche y el frío.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
domingo, 11 de noviembre de 2012
sábado, 10 de noviembre de 2012
Instantes.
El techo.
Un gato, el caminar seguro de un gato hacía una hembra,
crujen hojas bajo cada paso,
un maullido,
el juego de perseguirse entre escombros
de azotea,
hay en los ojos de los dos
una planta que florece,
el sol se ilumina dentro de su persecución
el instinto o el amor
los hacen correr
uno al lado del otro,
el macho alcanza a la hembra y su lengua recorre
su cabeza gris,
ya no maúllan, hablan con la piel.
El techo.
Una gata ha dejado detrás de unas tejas
cinco crías,
a lo lejos escucha los maullidos,
trae consigo un pedazo de jamón
y de repente piedras llueven sobre ella,
el tino llega a su cabeza,
ha venido corriendo desde
el suelo de la casa,
unos maullidos,
sus ojos pegados al techo.
Dos instantes que tienen su diferencia
en la duración de la A que acompaña a MOR.
El techo.
Un gato, el caminar seguro de un gato hacía una hembra,
crujen hojas bajo cada paso,
un maullido,
el juego de perseguirse entre escombros
de azotea,
hay en los ojos de los dos
una planta que florece,
el sol se ilumina dentro de su persecución
el instinto o el amor
los hacen correr
uno al lado del otro,
el macho alcanza a la hembra y su lengua recorre
su cabeza gris,
ya no maúllan, hablan con la piel.
El techo.
Una gata ha dejado detrás de unas tejas
cinco crías,
a lo lejos escucha los maullidos,
trae consigo un pedazo de jamón
y de repente piedras llueven sobre ella,
el tino llega a su cabeza,
ha venido corriendo desde
el suelo de la casa,
unos maullidos,
sus ojos pegados al techo.
Dos instantes que tienen su diferencia
en la duración de la A que acompaña a MOR.
viernes, 26 de octubre de 2012
martes, 23 de octubre de 2012
miércoles, 17 de octubre de 2012
Digo tu nombre y hay un ciclo de vibraciones que recorren mis brazos,
espero cinco minutos para repetirlo,
tu nombre, tu no, otra vez,
cada cosa que te nombra tiene incrustada un latido,
cada latido es una letra,
la letra es tu corazón,
la letra es tu aire,
la letra incrustada en tus ojos,
digo latido, latido-s y apareces.
espero cinco minutos para repetirlo,
tu nombre, tu no, otra vez,
cada cosa que te nombra tiene incrustada un latido,
cada latido es una letra,
la letra es tu corazón,
la letra es tu aire,
la letra incrustada en tus ojos,
digo latido, latido-s y apareces.
jueves, 11 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Hay cosas que uno comparte cuando ama que no puede volver a compartir con nadie, es el código ético de los amantes, se crea entre el objeto compartido y ellos un cordón umbilical que ayuda a gestar los besos; las caricias, pero dime tú, qué hago cuando lo que era nuestro es la palabra, y no puedo dejar de usarla.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Susurrar es otro lenguaje, como la hoja otoñal,
como la ficticia espera del cambio de estación,
uno espera siempre en la puerta y
el clima, sin querer, siempre entra por la ventana.
Susurrar es mirar con otros ojos,
con la calma que da el suspiro,
con la dependencia que crea el silencio.
He aquí una prueba, dos lobos, uno diciéndole al otro: hay tiempos que sólo se entienden en tus ojos,
hay belleza que sólo tiene tu boca.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Un día sin más te das cuenta que el lugar correcto no existe, que toda la vida te toparás con el miedo, la angustia, el odio, que siempre tendrás que decir si es blanco o negro porque los colores, las tonalidades de tu preferencia no existen, no tiene cabida y entonces te adaptarás poco a poco o muy rápido depende de tus ganas de aferrarte a ese sueño, al sueño de los árboles y las nubes o las letras o los sonidos, que el lugar correcto no existe porque no somos correctos, porque aunque digan blanco todos miran un blanco más blanco que el otro o que aunque todos digan negro todos miran un negro más oscuro, más profundo que el otro.
Pero eso sólo pasa un día, después lo olvidamos, volvemos al sueño, porque es así, andamos siempre solos por el mundo aún si alguien toma nuestra mano seguimos solos por el mundo, así llegamos, así nos iremos, al lugar correcto que cada uno tiene que construir.
Pero eso sólo pasa un día, después lo olvidamos, volvemos al sueño, porque es así, andamos siempre solos por el mundo aún si alguien toma nuestra mano seguimos solos por el mundo, así llegamos, así nos iremos, al lugar correcto que cada uno tiene que construir.
martes, 11 de septiembre de 2012
Fernando va y viene de mi memoria como pedro por su casa,
taladra y rellena cada hueco de tiempo, de soledad,
muerde todos los recuerdos viejos hasta que crea nuevos,
todos nuevos e igual de dolorosos que los viejos,
mira y mira por las ventanas y sonríe.
Se vuelve a alejar, se aleja, siempre tardando más en regresar.
lunes, 10 de septiembre de 2012
viernes, 7 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
Estoy aquí y describo a Fernando, que aparece y desaparece de la ventana, seguramente a él le gustaría estar aquí y pasear por el cuarto, mover los libros, abriría la colección de cine mexicano, sin saber que es para él, que en cuanto lo vi en la librería saqué todos los ahorros que tenía para viajar y lo compré, seguro sabría que es suyo y lo miraría, lo hojearía, interesante tu libro diría, quedito y lo dejaría en su lugar, seguro se acercaría a la cama y se recostaría a mi lado, él nunca es violento, nunca se apresura, no le tiene miedo al tiempo, espera siempre que yo me impaciente y lo bese o me acerque a provocar con mis manos su cuerpo, a veces cuando tiene más prisa que de costumbre sólo roza mi cadera, sus manos aprietan mi cadera y dice que es mejor la tele, le gusta pasarle a los canales rápido, esa es su señal de que el tiempo se acaba, y entonces a mí me deja todo lo demás, me acerco a él y poco a poco beso su mejilla, esa mejilla que se hunde y regresa a su lugar, desde que me dejo ha subido de peso, pero su peso lo hace más atractivo, se ha cortado el cabello y ahora viste con camisa, usa pantalones sastre, mi hippie favorito convertido en capitalista, seguro que esta vez, si estuviera aquí no tendría prisa, por las noches nunca la tiene, se detiene a mirar el cielo y a comentar una que otra nueva película, yo, en mi ignorancia diría que no he visto nada pero le ofrecería un cóctel de libros que él ignoraría, nuestra relación, claramente, no se basa en las afinidades de los oficios sino en las del cuerpo, sus manos de manera extraña saben adecuarse a mis caderas, a mis senos, como le gusta apretar mis senos e ir recorriendo mi cuello con su boca, a mí en cambio me gusta más mirarlo dormir, aunque casi nunca duerme, casi nunca duerme cuando yo estoy ahí.
Si estuviera aquí, acostado al lado mío ya esperaría a que lo besara; a que mis manos pudiera entrar debajo de su playera y arañar su espalda, para terminar como siempre desnudos, sin sabanas, con la luz del cuarto apagada pero con las siluetas brillantes, fosforescentes, como si fuera un hombre increíble, para terminar como siempre el encuentro, cuando yo le digo que el amor es pertenencia y él dice: nada nos pertenece y yo pienso el amor es nuestro y ese otro nos pertenece, no en ese sentido imperialista de la propiedad privada, es algo más sutil, más onírico,
y miro como mi cama sigue vacía, como siempre, vacía conmigo, como cuando miro desaparecer a Fernando de la ventana.
miércoles, 29 de agosto de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
Sara no dejo de caminar, recorría cada metro de la larga calle con la misma ansiedad, miraba a su alrededor y todo era lluvia, en su cabeza una melodía taladraba, entraba por una neurona salía por la otra, Sara no dejaba de pensar en Elías y en su boca fresca, en su boca yerbabuena, en su boca delicadamente rosa, como si no fuese de un hombre sino de una delicada mujer, pero también pensaba en la dureza de sus ojos, en la infinita oscuridad de los ojos de Elías.
miércoles, 8 de agosto de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Un día te das cuenta que no tienes amor, que ese espacio físico de los cuerpos no es compartido, que los silencios son monólogos y no guiones vanguardistas donde se expresa la necesidad del cuerpo de acompasarse con el otro, un día te das cuenta que el cielo, es sólo cielo y no esa sabana blanca o azul o gris que te dicta hacía donde caminar de la mano con otro tú, otro tú que repite tu nombre dulcemente, como regando caramelo por tu cuerpo para aprisionarte en un rincón de caricias y besos, y quedarte ahí, pegado a él, a ella, a los otros porque el caramelo te quita la piel y deja al descubierto ese corazón fragilísimo que tenemos los seres humanos que bien podría romper un granizo o una gota directa de agua caliente.
Un día, porque siempre llegar y sólo es uno, porque así como en sólo un día el amor te envuelve y te hace flotar por encima de las copas de los árboles y te mantiene ahí, saltando como un conejo joven, un día tan fácil como llega, te envejece y te limpia el caramelo, te cubre el corazón y te deja solo, en silencio, monologando si es azul o gris o blanco ese tiempo que ahora te hace tan pesada la vuelta de regreso a casa y entonces es ahí donde te das cuenta que el amor es tiempo y espacio y así termina, como un reloj que se quiebra y pierde su lugar de una sala repleta de más integrantes del mundo.
Un día, porque siempre llegar y sólo es uno, porque así como en sólo un día el amor te envuelve y te hace flotar por encima de las copas de los árboles y te mantiene ahí, saltando como un conejo joven, un día tan fácil como llega, te envejece y te limpia el caramelo, te cubre el corazón y te deja solo, en silencio, monologando si es azul o gris o blanco ese tiempo que ahora te hace tan pesada la vuelta de regreso a casa y entonces es ahí donde te das cuenta que el amor es tiempo y espacio y así termina, como un reloj que se quiebra y pierde su lugar de una sala repleta de más integrantes del mundo.
lunes, 16 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
domingo, 8 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
sábado, 30 de junio de 2012
jueves, 28 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
Hay tristeza en el cielo
hay gente que es pilar del mundo:
regularmente es una madre o un padre,
pero a veces es otro
y llega y cambia el molde
crea el sentimiento
y nos inunda.
Hay tristeza en este cielo, sin duda,
porque lo veo llorar mientras camino,
porque el mundo sabe que te fuiste
que tu piel ya no respira,
que de tus ojos ya no emana esa luz conquistadora
esa risa inútil que lo hacía a uno quererte
porque nadie se reía tanto,
nadie aguantaba tanto como tú.
Hay más tristeza en mi corazón
que en el cielo,
pero sé que hay más claridad
en tu alama que en esta lluvia
y eso es lo que me reconforta.
hay gente que es pilar del mundo:
regularmente es una madre o un padre,
pero a veces es otro
y llega y cambia el molde
crea el sentimiento
y nos inunda.
Hay tristeza en este cielo, sin duda,
porque lo veo llorar mientras camino,
porque el mundo sabe que te fuiste
que tu piel ya no respira,
que de tus ojos ya no emana esa luz conquistadora
esa risa inútil que lo hacía a uno quererte
porque nadie se reía tanto,
nadie aguantaba tanto como tú.
Hay más tristeza en mi corazón
que en el cielo,
pero sé que hay más claridad
en tu alama que en esta lluvia
y eso es lo que me reconforta.
jueves, 10 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
viernes, 16 de marzo de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
Llegamos a universo paralelo, quizá era el vértigo que los golpes nos habían provocado, los dos estabamos sobre la lona, viendo estrellas en un techo de hace 100 años, fue cuando me confesó que había tenido un hijo, un hijo que había perdido en una pelea, es como un round pero dura más de tres minutos, sus ojos viajeros quisieron llorar, pensaba darle un abrazo, pero pensé que eso no era de campeones.
viernes, 3 de febrero de 2012
La poesía es un acto de redención con el mundo,
que importan las vanguardias si el silencio nos mata el corazón,
no es necesario salir desnudo a gritar un poema,
es necesario escribir un poema desnudo, con el alma o el cuerpo
o la mente o el silencio inundando el espacio que habitamos,
es indispensable sentir la sensación de muerte o de necesidad
para gritar que esto que plaga mi casa,
esto que pinta ramas y árboles y hojas secas en mis ojos también es poesía.
que importan las vanguardias si el silencio nos mata el corazón,
no es necesario salir desnudo a gritar un poema,
es necesario escribir un poema desnudo, con el alma o el cuerpo
o la mente o el silencio inundando el espacio que habitamos,
es indispensable sentir la sensación de muerte o de necesidad
para gritar que esto que plaga mi casa,
esto que pinta ramas y árboles y hojas secas en mis ojos también es poesía.
"...Le dije al Trueno que los cielos no eran diferentes, aquí hay nubes como en tu tierra, el cielo es azul como el del campo, quizá este es menos azul que el de allá, pero sigue siendo inmenso, él nomás veía de reojo el cielo, como mirando un holograma, como haciendo creer que se tragaba mis mentiras."
viernes, 20 de enero de 2012
ser poeta/ tratar de escribir poesía/ le dije a mi sobrino de diez años/ es como seguir siendo niño/ buscar la magia dentro de las nubes/ entre las hojas secas/ tratar de describir el mar si decir:/ agua que en sus olas dejas tristeza y te llevas lagrimas/ arena que quemas la piel y curas heridas/ es tratar de decir árbol o bosque sin mencionar las hojas que lo forman/ él no lo entiende todavía,/ espero que nunca lo haga y que no piense en la poesía,/ porque entre verso y verso también queremos decir/ poesía que es cárcel y acecha nuestras pesadillas...
jueves, 12 de enero de 2012
Emiliano mira las estrellas,
yo le miro el cuerpo lleno de luz,
luz interna, como si el sol se escondiera en su corazón.
Y me pregunto si eso es la poesía,
pedazos de luz interna
que nos hacen mirar y no despegar la vida
hasta que se nos acaba el aire.
Emiliano tampoco sabe la respuesta,
quizá lo sospechaba desde antes y nunca quizé hacerme a la idea
la poesía,
esto que me sucede y llamo poesía,
será también
la incognita más grande de mi vida.
yo le miro el cuerpo lleno de luz,
luz interna, como si el sol se escondiera en su corazón.
Y me pregunto si eso es la poesía,
pedazos de luz interna
que nos hacen mirar y no despegar la vida
hasta que se nos acaba el aire.
Emiliano tampoco sabe la respuesta,
quizá lo sospechaba desde antes y nunca quizé hacerme a la idea
la poesía,
esto que me sucede y llamo poesía,
será también
la incognita más grande de mi vida.
domingo, 8 de enero de 2012
martes, 3 de enero de 2012
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