miércoles, 28 de diciembre de 2011

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lunes, 26 de diciembre de 2011

La poesía se fue un día,
me dejo montada en una nube,
caí estrepitosamente,
soy una sombra, si es que las sombras no se pierden en la oscuridad.
Un día creí que la vida era más fácil sin ser yo,
los ilustradores tenían el trabajo fácil,
los maestros tenían un trabajo regalado,
pero el poeta

qué era ser poeta,
qué era romper las reglas,
qué es explotar y volverse estrella u hoja,
qué es morir y seguir vivo...

no lo sé,

sigo en el intento.
A

veces


sueño


mariposas


volando


en


mi


cabello
Señorita Tun-Tun mira el rededor,
las hojas se secaron,
su corazón -también cobrizo ya por el sol-
late despacio,

ya no tiene ganas de escribir o respirar
y se acuesta en el pasto a esperar el tiempo,
el tiempo es como una botella o quizá como una hoja cayendo,
el tiempo a veces existe y a veces -simplemente-
nacemos con la idea vaga de su presencia en la vida.
Hay árboles gigantes que cuelgan del cielo
y flores pequeñas que cuelgan de las ramas,
yo estoy abajo, clavada en el suelo,
soy un viejo tronco.

Hay gigantescas cascadas delgadas que mojan el jardín
y personas que desde dentro, entre las paredes miran
pasar la vida,
yo soy un árbol clavado en el suelo.

Hay miles de cerezos en medio del jardín dejando caer pétalitos de vida que rozan mi piel.

jueves, 22 de diciembre de 2011

dijo: yo no soy nada.
- pero sus manos dejaron caer pétalos rosas delgaditos con olor a muerte.